Entrevista con Hervé Toutain, Investigación de L'Oréal

La experimentación con animales, los disruptores endocrinos y las nanotecnologías… son cuestiones sobre las que hemos trabajado en el marco de nuestros trabajos de investigación. Hervé Toutain, Director senior a nivel mundial de evaluaciones de seguridad y asuntos reglamentarios, explica los compromisos y las posturas de L’Oréal a este respecto.

Hervé Toutain
Hervé Toutain

La experimentación con animales es extremadamente controvertida. ¿Lleva a cabo el Grupo algún experimento con animales?

Hervé Toutain: Con el objetivo de garantizar que los consumidores puedan utilizar nuestros productos con total confianza, siempre evaluamos la seguridad de nuestros ingredientes y productos finales. Tradicionalmente, esta evaluación de seguridad solía conllevar estudios realizados en pequeños animales de laboratorio, pero gracias a nuestros trabajos de investigación y al desarrollo de métodos alternativos y predictivos, L’Oréal pudo poner fin a toda la experimentación de sus productos con animales de laboratorio en una fecha tan temprana como 1989, sin poner en peligro la seguridad de los consumidores. En otras palabras, ninguno de los productos finales que lanzamos al mercado cada año ha sido probado en animales de laboratorio. No obstante, a la hora de evaluar la seguridad de algunos ingredientes nuevos y de responder a ciertas preguntas específicas planteadas por las autoridades sanitarias internacionales, estos enfoques alternativos y predictivos todavía no pueden proporcionar totalmente una evaluación de seguridad satisfactoria. Éste es el caso, por ejemplo, con las alergias cutáneas provocadas por algunos ingredientes. Por ello, L’Oréal todavía tiene que basar menos del 1% de sus evaluaciones de seguridad de ingredientes en unos pocos experimentos realizados en ratas o ratones de laboratorio. L’Oréal tiene por objetivo sustituir por completo esta pequeña cantidad de experimentos con animales por otros métodos de evaluación y, en este sentido, el Grupo ha desempeñado un papel esencial en el descubrimiento de la mayor parte de soluciones alternativas actualmente aprobadas en el seno del sector de la cosmética y continúa desarrollando nuevas soluciones.

Estamos oyendo hablar mucho hoy en día de las nanotecnologías. ¿Utiliza L’Oréal nanotecnologías y son peligrosas?

H. T.: Utilizamos materiales desarrollados en la escala nanométrica únicamente cuando aportan un beneficio demostrado para el consumidor, como por ejemplo, una protección mejorada frente al sol o una mayor prevención de los daños solares, una mayor estabilidad de la fórmula, o bien una mejora real en términos de rendimiento. El dióxido de titanio, por ejemplo, que es conocido por su capacidad para absorber los rayos UV y que, por lo tanto, ayuda a prevenir el cáncer de piel provocado por la sobreexposición solar, se utiliza en los filtros solares. En su forma nanométrica, el dióxido de titanio ofrece una mayor protección frente a los rayos UV. Actualmente, no existe ninguna definición internacional única ni tampoco hay métodos analíticos armonizados y estandarizados para los nanomateriales. Estamos, por lo tanto, contribuyendo al desarrollo de estos métodos de evaluación. Mientras que estas tecnologías y su utilización en los productos de gran consumo se someten a análisis continuos por parte de los organismos competentes a nivel mundial, las agencias mundiales de salud pública reconocen que su utilización en los productos cosméticos no representa riesgo alguno para la salud de las personas.

Otra cuestión que es motivo de preocupación en la actualidad es la de los disruptores endocrinos. ¿Hay algún producto del Grupo que contenga estos disruptores endocrinos y representan un riesgo para la salud de las personas?

H. T.: Nuestro objetivo consiste en que todos los productos que ponemos en el mercado hayan demostrado ser inocuos. Después de más de veinte años de investigación, no se ha podido establecer ningún vínculo científico entre la exposición humana a las sustancias naturales o sintéticas con un nivel bajo de actividad biológica en los receptores hormonales y cualquier efecto perjudicial para la salud. Somos conscientes, sin embargo, de las actuales preocupaciones de la sociedad sobre determinadas sustancias que tienen la capacidad de interferir con los mecanismos hormonales y hemos decidido, por lo tanto, llevar a cabo un análisis en profundidad de nuestros nuevos ingredientes mediante un conjunto de pruebas in vitro e in silico desarrolladas por la investigación avanzada. Nuestra estrategia permite la identificación temprana de alertas biológicas, que se incluyen a continuación en la evaluación general de seguridad. Con respecto a los ingredientes que ya están presentes en nuestros productos, contamos con abundante información ya existente que nos permite utilizarlos con total seguridad, aunque todavía estamos realizando un meticuloso seguimiento de los nuevos datos científicos. En caso de que existan preocupaciones persistentes sobre un ingrediente específico para el que no se ha podido establecer hasta la fecha su riesgo para la salud de las personas, podemos decidir dejar de utilizar este ingrediente en nuestros productos, tal y como ha ocurrido en los casos del dietil ftalato y del triclosán. Nuestros equipos de investigación están trabajando de manera activa para mejorar su conocimiento de los mecanismos endocrinos y sus efectos potenciales sobre la salud de las personas y el medio ambiente, y también para desarrollar métodos de evaluación predictiva para estas interacciones biológicas. Nuestros protocolos de evaluación de seguridad no descuidan ningún aspecto y garantizan que nuestros consumidores puedan utilizar nuestros productos con total confianza.